El árbol de la credibilidad

Para entablar confianza con los demás debemos empezar por confiar en nosotros mismos. El principio básico que nos capacita para infundir confianza y mantenerla en todos los niveles es la credibilidad.

La credibilidad se define como la cualidad de ser creíble y creíble es aquel que puede o merece ser creído por los demás. Etimológicamente del latín “credere” creer.

Hacernos preguntas como ¿Soy creíble? ¿Soy alguien en quien las personas pueden confiar? es una buena forma de empezar a tomar conciencia de cuál es nuestro nivel de credibilidad para construir confianza.

Construir una buena credibilidad requiere de tiempo y, sin embargo, una acción mal gestionada puede destruir de golpe lo que ha sido hasta ese momento una buena credibilidad.

Podemos incrementar nuestra credibilidad si comprendemos lo que para Stephen R. Covey son los cuatro elementos clave o cuatro pilares esenciales de la misma: la integridad, la resolución, las capacidades y los resultados.

Los dos primeros, la integridad y la resolución, tienen que ver con el carácter. Los dos segundos, las capacidades y los resultados, tienen que ver con la competencia.

Para Covey, una manera de visualizar la importancia de los cuatro elementos de la credibilidad es recurrir a la metáfora del árbol:

 

“La integridad se encuentra bajo la superficie. Es el sistema de raíces de donde crece todo lo demás. Las intenciones son el tronco que surge bajo la superficie y se alza hacia el cielo. Las capacidades son las ramas: son las capacidades las que nos permiten producir. Los resultados son los frutos: las consecuencias visibles, tangible y mesurables que los demás perciben y evalúan con más facilidad”

 

 

 

 

  1. Integridad significa esencialmente hacer lo que dices, ser congruente por dentro y por fuera y poseer el coraje para actuar de acuerdo a tus valores y tus creencias.
  2. Las cuestiones relacionadas con las intenciones tienen que ver con nuestras motivaciones, nuestras prioridades y la conducta resultante. La confianza surge cuando nuestras intenciones se basan en el beneficio mutuo (no solamente nos preocupamos por nosotros mismos, sino también por las personas con las que interactuamos)
  1. Las capacidades son las aptitudes que poseemos para inspirar confianza tales como el talento, las actitudes, las destrezas, el conocimiento y el estilo. Son los medios que utilizamos para conseguir los resultados
  1. Los resultados son la trayectoria, el rendimiento, el conseguir las cosas. Si no logramos lo que se espera que hagamos nuestra credibilidad disminuye. En cambio, cuando conseguimos los resultados prometidos nos granjeamos una reputación positiva de personas que logran objetivos y aumenta nuestra credibilidad

Vivir desde la integridad, alinear nuestras intenciones buscando el beneficio mutuo, trabajar en nuestras capacidades y conseguir resultados nos ayudará a fomentar nuestra credibilidad, el principio básico con el que construiremos nuestra confianza.

Feliz día

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